b0x.Σ23 may contain content you must be 18+ to view.
The account has specified that it contains mature themes and content. Please enter your birthdate to verify you are 18 or older:

↑↑↑↑↑↑↑(Entra y Demuestra que no eres un cobarde)↑↑↑↑↑↑↑↑↑
Te he construido este caos por una razón, aunque sé perfectamente lo que estás haciendo en este preciso instante. Estás ahí, leyendo estas líneas, escudado en la falsa seguridad de quien observa desde la pantalla. Eres de los que consumen el horror ajeno sin atreverse a cruzar el infierno, inferior en tu propia complacencia, rindiéndote antes siquiera de empezar. Tu mente ya ha perdido, al conformarse con ser un simple espectador pasivo. Pero te equivocas si crees que estás a salvo; la trampa ya se ha cerrado sobre tu cabeza, incluso si tu cobardía decide no dar el primer paso.
¿La ves a ella? Claro que no. Inmutable, ajena a la podredumbre que ahora también te respira en la nuca. Ella es la única constante en este caos, la pureza que no se toca, que no se mancha. Pero tú... tú sí te mancharás. Y para serte sincero, no quiero que enloquezcas de golpe; eso sería un desperdicio aburrido. Lo que realmente anhelo es que empieces. Quiero que des los primeros pasos, que sientas el sabor de una victoria cercana, y que luego, aplastado por el peso del letargo, simplemente abandones este desafío. Quiero regalarte esa pequeña y patética chispa de esperanza, la ilusión efímera de que tenías el control y podías irte cuando quisieras, solo para ver cómo se extingue cuando comprendas que esa salida nunca existió.
Nacida en Mendoza, pura e inmutable. He diseñado cada pasillo de este laberinto para oscurecerte, concebido exclusivamente para que te duela. Porque el dolor es el único indicador fiable de que todavía estás vivo. De hecho, te haré ir y volver por las mismas galerías tantas veces, pisando tus propias huellas manchadas, que tu mente se quebrará intentando trazar un mapa. Llegará el punto exacto en el que no sabrás la diferencia entre avanzar y estancarte, caminando en círculos eternos dentro de una prisión diseñada a la medida de tus propias dudas.
Es agobiante, lo sé. Es un veneno dulce que te invita a cerrar los ojos, a aceptar tu inferioridad y dejarte consumir por las sombras. Pero el reloj no se apiada de los que dudan. Cada segundo que pasas paralizado, cada instante que pierdes releyendo estas palabras intentando convencerte de que esto es solo un juego, el tiempo se escurre irremediablemente. Y créeme, no hay mayor tortura en esta vida que arrastrarte mutilado y exhausto hasta el final, convencido de que al fin lo lograste, solo para llegar un maldito instante tarde. Descubrirás entonces que la niebla te ocultaba la verdadera cumbre —esa que todavía te falta escalar— y encontrarás únicamente el vacío helado donde ella solía estar.